#8A: Quién nos quita lo luchado

(Sensaciones y reflexiones colectivas sobre el debate por el aborto)

 

La Ley es siempre conservadora como los que la hacen y la aplican. Hay que mantener un orden social. ¿Como?, suponiendo que hay una forma válida de organizarse y de hacer las cosas; una norma de conducta que debe ser respetada o la desobediencia será castigada. Mientras la Ley es un eco de un pasado, de la tradición más arcaica, la voluntad popular se siente primero en la cultura: lo que imaginamos, pensamos y hacemos. El debate parlamentario por el #AbortoLegal demostró que, mientras en el Estado los “representantes del pueblo” votaban a favor de la clandestinidad dejando en vigencia una legislación que data de 1921, el movimiento feminista -como fenómeno social, cultural y político- ganaba en empoderamiento en otros espacios políticos: la calle, la plaza, la casa, la cama, la cuerpa. Quizás así sean las revoluciones en el siglo XXI.

La renovación se siente: son millones de pibas de secundaria con mejores argumentos que cualquiera de lxs senadorxs. Una generación nueva, decepcionada ante la actuación y pronunciamiento de hombres y mujeres que invocaron a dios, que hicieron notar su incompetencia (como aquella senadora que dijo no haber leído el Proyecto IVE), que hicieron apología a la violación o que cambiaron su voto.

#8A en #Corrientes✊💚🔥 Les pibis quieren #QueSeaLey

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Frente al Congreso y las calles aledañas, pibas, pibes , trans, lebianas, bi, señoras e identidades no binaries tiñieron todo a su alrededor con glitter, carteles, prendas y cabellos de color verde. Esa marea de la que tanto hablan se levanta y pasa por encima de todo tipo de estructura patriarcal o, por lo menos, la cuestiona.

Ante millones de jóvenes, el Senado nacional quedó lugar vetusto, al igual que la mayoría de su fauna caricaturizada como dinosaurios: seres recalcitrantes como los ex presidentes Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá, o el ex gobernador de Corrientes Pedro Braillard Poccard (depuesto en 1999 durante un rebelión social). Un dato: el voto en contra se concentró en les senadores con edades superiores a los 40 años.  En su mayoría, les que votaron en contra han tomado como excusa para mantener su postura el discurso moralista de que nadie quiere hacerse un aborto: aquellas mujeres que no tienen el deseo de ser madres sienten alivio de no estar obligadas a parir ni criar de manera forzada. El aborto no es un trauma. Ni es doloroso. Ni es triste. Ni es trágico. El aborto es una opción. Lo que lo hace traumático, doloroso, triste y trágico es la clandestinidad y sus consecuencias. Debemos profundizar en la frase “la maternidad será deseada o no será”. Frases como “nadie quiere abortar”, “abortar es un proceso trágico y doloroso” y otras deben ser urgentemente rebatidas del interior del movimiento feminista. 

Quienes dicen ser representantes del pueblo y su voluntad demostraron no estar a la altura, reafirmándose como una institución arcaica y desconectada de la realidad social. Si en las vigilia hubo aplausos y exclamaciones cuando algunx senadorx se pronunciaba a favor, lo que se celebra no era lo elaborado de su argumentación sino el reconocimiento en ella de un triunfo tácito: lo personal se hizo político en el recinto del Senado. Frente al Congreso y las calles aledañas, pibas, pibes , trans, lebianas, bi, señoras e identidades no binaries tiñieron todo a su alrededor con glitter, carteles, prendas y cabellos de color verde. Esa marea de la que tanto hablan se levanta y pasa por encima de todo tipo de estructura patriarcal o, por lo menos, la cuestiona. Un mismo grito hermana a todes: ABORTO LEGAL YA. Pañuelos en alto contra lluvia y viento se unían en un pedido conjunto que se expandía por toda Argentina, América Látina y el mundo.

Fueron más de nueve horas bajo lluvia intermitente. Un techo improvisado de miles y miles de paraguas coloridos; pilotos verdes, negros y amarillos; carteles, bolsas; lo que hubiera a mano para resguardarse del viento que amenazaba con desmantelar los gazebos de les vendedores de comida a su paso. Cada grito, cada salto, cada impulso fue dado con la misma seguridad y entrega con la que se comenzó este debate. Durante toda la jornada en el Congreso, se registraron abrazos de más de un minuto, mates y abrigos compartidos, fotos que ilustraron un día histórico. Desde el mediodía en adelante nunca paró de llegar gente. Las calles estuvieron ocupadas durante todo el día. La complicidad de ver un pañuelo verde se multiplicaba por miles y en todo momento.

Una señora nos expresó: “Aunque hoy no se sancione la ley, nosotras ya ganamos. Mirá lo que es esto”, y nos señaló la calle repleta de personas refugiándose bajo un techo, en un negocio o cerca de algune compañere. En la fuerza y la potencia de quienes estaban en las calles encontramos abrigo. Bajo un techo, en una vereda oscura, 15 mujeres tocaban tambores en ronda. Más y más personas se sumaban al pasar multiplicando el grupo inicial. Se agitaban pañuelos y en las miradas brillaba ese fuego que impulsa a quienes luchamos por convicción.  Al ritmo de Antipatriarca de Anita Tijoux, cantábamos “Yo puedo ser protagonista de nuestra historia”. Y así fue: quienes militan con firmeza la necesidad de que las personas con capacidad de gestar accedan al derecho por el #AbortoLegalSeguroYGratuito, marcaron un antes y un después. La revolución feminista no dará marcha atrás.

El cambio es cultural, entenderlo tal vez nos sirva para aliviar esa bronca que dejó la sesión: reconocer que existen espacios políticos no gubernamentales donde ya las prácticas y las formas de habitar son feministas, donde las subjetividades se construyen y deconstruyen por fuera de las instituciones públicas estatales (como la escuela o el hospital) es saber que inevitablemente el aborto será legal, seguro y gratuito.

Así como en Congreso, en todas las provincias de Argentina les que militamos a favor de la legalización de aborto nos convocamos a agitar en plazas y calles en multitudinarios #Pañuelazos. En #Corrientes, la convocatoria tuvo lugar en la Plaza Vera, en donde más de 200 personas -entre las cuales predominaban pibxs adolescentes- se juntaron para demostrar que, lejos de cualquier decreto, Corrientes quiere ABORTO LEGAL pata todes. El #Pañuelazo en la Plaza nos hizo caer en la cuenta de que somos un montón. Sí, incluso en una provincia “retrógrada” y conservadora como la nuestra, somos un montón les que deseamos ardientemente que las cosas cambien para les correntines. No obstante, las reacciones de aquelles que perpetúan el status-quo no se hicieron esperar: un pibe apareció de la nada agitando un pañuelo celeste enorme y provocando a les compañeres que estaban cerca. Enseguida todes les compas intervinieron y la situación no se agravó. Tenemos una certeza: nos tienen miedo porque no tenemos miedoMás tarde, en la Asamblea Cuidadana de Corrientes, nos unimos en una histórica vigilia en la que, además de atender al debate, predominaban los abrazos, abrigos compartidos, risas y lágrimas, cantos y gritos. 

 

FOTO DE: EL HÍGADO DE DIOS

La última votación por el Proyecto de Ley IVE había sido en 2016 y a penas si apareció en la agenda de los medios hegemónicos. Hoy somos millones en Argentina luchando e imponiendo el tema, obligando a reconocer que hay un problema de salud pública e irritando a la Iglesia Católica como otras doctrinas que buscan someter y restringir la libertad para decidir sobre nuestros propios cuerpos. El cambio es cultural, entenderlo tal vez nos sirva para aliviar esa bronca que dejó la sesión: reconocer que existen espacios políticos no gubernamentales donde ya las prácticas y las formas de habitar son feministas, donde las subjetividades se construyen y deconstruyen por fuera de las instituciones públicas estatales (como la escuela o el hospital) es saber que inevitablemente el aborto será legal, seguro y gratuito. El debate parlamentario por la Interrupción Voluntaria del Embarazo es consecuencia de un reclamo popular innegable que se manifestó en los espacios públicos -“ganó la calle” y la agenda  mediática- dejando al descubierto la crisis de la representatividad en las instituciones políticas tradicionales.

En Corrientes, en Resistencia y en toda la región del NEA las ideas y praxis feministas no paran de crecer y de reafirmar su profundo peso político. Ahora sabemos cómo funciona el juego del poder legislativo: hemos analizado los perfiles de cada senadorx y cada diputadx, su historia y su carrera política. El movimiento no se va a olvidar ni va a perdonar a quienes votaron en contra de la adquisición del derecho a abortar. Es necesario que haya un costo político. En las concentraciones de todo el país se respiraba la seguridad de la contundencia de la marea verde. Incluso en los momentos finales se sentía la certeza de que, más allá del resultado, mañana seguiremos siendo cada vez más, seguiremos siendo la expresión más fuerte y transversal del poder popular en nuestro país. Esta marea terminará por erosionar hasta las piedras más arcaicas.  

Foto de: El Hígado de Dios

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