A 40 días de haberse establecido el aislamiento social obligatorio por coranavirus en Argentina, pudimos constatar que la violencia machista no conoce de cuarentenas. Con un femicidio cada 24 horas, el  #QuedateEnCasa se ha convertido en un peligro para mujeres, trans, travestis y privadas de su libertad. Del 20 de Marzo al 20 de Abril habíamos contado 27 femicidios en el país; 9 días después ya llevamos registradas 39 muertes. Con el transcurso de los días y la extensión de la medida gubernamental, el machismo no ha cesado de cobrarse vidas.

“En esta cuarentena no sé si nos vamos a morir por el coronavirus o por estos asesinos”

Mientras todo en el mundo parece inmerso en la burbuja del covid-19, los femicidios no paran: Patricia Frete en Pilar; Estefanía Guitiérrez en Corrientes; Romina Rodas en Entre Ríos; Cecilia Basaldúa en Córdoba. El caso de Frete es ejemplificador: hace un mes -ya en confinamiento- decidió separarse del violento Miguel Massolo, pero este no fue de la casa sino que se quedó viviendo en el garage del fondo. El martes a la tarde la atacó a ella y a su hija, de 24 años, quien pudo escapar y alertar a lxs vecinxs. Pero para Patricia fue demasiado tarde: la encontraron degollada por Massolo. “En esta cuarentena no sé si nos vamos a morir por el coronavirus o por estos asesinos”, dijo una vecina durante una entrevista televisiva.  También el asesinato Rosa del Milagro Sulca, una docente de Salta, quien en la noche del martes 28 de abril llegó a llamar al 911 diciendo que la estaban “matando”

 “La palabra femicidio hace alusión al asesinato de una mujer por un hecho de odio, como que el varón mata a la mujer sólo por misoginia; la palabra feminicidio, en cambio, hace referencia al eje estructural de la violencia patriarcal que necesita reestructurarse a partir de lxs cuerpxs asesinadxs y por el cual el Estado siempre está actuando como perpetuador de la violencia, por acción o omisión”

Área de Género del Observatorio de Conflictos Sociales del NEA

En estas semanas desde CaraTapada hemos estado recolectando información sobre casos en base a fuentes periodísticas fiables y reportes o comunicados de organizaciones sociales y colectivos de género. El resultado es una lista de 89 mujeres, niñas y trans asesinadas desde lo que va de la cuarentena obligatoria. Más allá de lo que digan medios hegemónicos sobre “pactos suicidas”, en casos de pareja de adultxs mayores (donde lxs dxs terminan muertxs) se trata de mujeres siendo asesinadas por hombres por el hecho de serlo, de estar subordinadas al varón cis, al macho, hasta la última decisión de la vida. Por lo demás, la mayoría de los casos relevados ocurren en contextos de violencia de género incuestionables. Es notoria la cantidad de femicidas suicidados luego de cometer su cobardía final: lo que demuestra que de nada sirve la “mano dura” y que no se trata de un problema individual o “de pareja” o una “cuestión pasional”, sino que encarna una problemática social mucho más compleja que nos interpela a todxs dejando la peor consecuencia: arruinar la vida de cientos de niñxs al año. 

“No es una violencia individual, ni tan concreta como pasa en los feminicidios que se registran habitualmente pero se lo visualiza estructuralmente. Fíjense que incluso no tenemos registro de ninguno de esos datos, de travesticidios o muertes por aborto,  porque no se los tiene como tema de interés. Son como dos niveles pero es la misma violencia”

Área de Género del Observatorio de Conflictos Sociales del NEA

Aunque en esta y otras notas hemos usado la palabra femicidio para referirnos a esta problemática social, somos conscientes de existe otra expresión menos conocida pero tanto más contundente y abarcativa: feminicidio. “La palabra femicidio hace alusión al asesinato de una mujer por un hecho de odio, como que el varón mata a la mujer sólo por misoginia; la palabra feminicidio, en cambio, hace referencia al eje estructural de la violencia patriarcal que necesita reestructurarse a partir de lxs cuerpxs asesinadxs y por el cual el Estado siempre está actuando como perpetuador de la violencia, por acción o omisión”, explican lxs compas del área de género del Observatorio de Conflictos Sociales en el Nordeste Argentino. “El termino ‘ni’ señala la vinculación del Estado en estos crímenes. Acá en Argentina no se suele utilizar ese termino porque legalmente está impuesto el otro. Femicidio viene de Russell y Radfford en los 70‘ y el termino feminicidio lo crea Lagarde en el 90‘”

“Son feminicidios las muertes de mujeres trans cuando es por abandono, pero también las muertes por los abortos clandestinos, donde el Estado dejar morir. Todo eso es parte parte de la misma violencia machista/patriarcal, sólo que en su nivel de Estado”, nos cuentan. Desde esta perspectiva también debe incluirse como femicidio la muerte de Ivana, de 22 años, en Pirané (Formosa) luego de que le practicaran un aborto clandestino. El coronavirus corrió de la agenda mediática el debate sobre el derecho a decidir pero, como ya lo hicieron las pibas el #22F de 2018, es desde abajo (desde las orgas y las colectivas) que se tiene que volver a impulsar el debate. Hoy más que nunca la reacción fascista arremete con el discurso simplista de #DóndeEstánLasFeministas que intenta, desde la ignorancia más recalcitrante, vincular negativamente la lucha de las personas privadas de su libertad por acceder a los derechos y garantías que les corresponden.

“No es una violencia individual, ni tan concreta como pasa en los feminicidios que se registran habitualmente pero se lo visualiza estructuralmente. Fíjense que incluso no tenemos registro de ninguno de esos datos, de travesticidios o muertes por aborto,  porque no se los tiene como tema de interés. Son como dos niveles pero es la misma violencia”, agregan las investigadoras que estos años han sistematizado casos de femicidios en Chaco, Corrientes, Misiones y Formosa, además de relevar ataques de odio por portar el pañuelo verde.  

Las personas trans y travestis también padecen la misma violencia: el domingo hallaron muerta a Tamara Denise Morales en una zanja de Malvinas Argentinas (provincia de Buenos Aires). Sólo tres días antes, en ese mismo partido, atacaron a cuchillazos a  Gabriela Alejandra Homann Ayala: una auténtica superviviente. Organizaciones LGTBIQ+ contabilizaron que, en lo que va del 2020 hubo 21 travesticidios (en los que se cuentan los crímenes de odio y muertes causadas por la exclusión). Históricamente el colectivo trans tiene necesidades básicas postergadas (acceso al trabajo, a la vivienda, a los alimentos, a la salud integral) que el aislamiento social obligatorio profundizó. Para muchas personas trans, el único ingreso económico con el que cuentan para subsistir proviene del trabajo sexual que ahora es más perseguido que nunca (y esta es una problemática que se extiende a todas las personas que ejercen el trabajo sexual en total desprotección). Esto se suma al faltante de hormonas (mediación en general) en hospitales y salitas.

En los contextos de encierro no hay condiciones de higiene ni posibilidades de distanciamiento físico por el hacinamiento, además del constante hostigamiento y la violencia del servicio penitenciario.

Y no nos olvidamos de las mujeres presas: Magali Sacaro, muerte en el “buzón” de la Unidad Penal de Lomas de Zamora a poco de cumplir su condena. Es el segundo caso de una mujer muerta mientras se encontraba bajo custodia del Estado en lo va de la cuarentena: el 6 abril mataron a Florencia Magalí Morales en una comisaría de la provincia de San Luis. En los contextos de encierro no hay condiciones de higiene ni posibilidades de distanciamiento físico por el hacinamiento, además del constante hostigamiento y la violencia del servicio penitenciario. Organismos internacionales determinaron que las mujeres que estén presas con sus hijxs podrían volver a sus domicilios a cumplir la condena o esperar el juicio en libertad: muy pocas han sido beneficiadas y más de un pedido fue rechazado.

Todas estas muertes no están necesariamente vinculadas a la figura de “un hombre” particular como responsable directo, pero sí podemos afirmar que son muertes que están ligadas al carácter patriarcal y machista de las instituciones del Estado que dejan morir a cientos de mujeres y niñas (en diferentes contextos) por desidia o violencia institucional.  

La cantidad de casos de femicidios se disputa entre la mesura y la exageración. Femicidio, en un sentido restringido, según su definición más conocida es el asesinato de una mujer debido a su condición de género, es decir, por el mero hecho de ser mujer, por lo cual es siempre perpetrado por un hombre; en otras palabras: que una mujer sea asesinada por un hombre en contexto de violencia de género es femicidio. Pero hay quienes también incluyen otras muertes en las que la víctima sea una mujer o niña: aquí se cuentan, por ejemplo, las muertes de mujeres trans o travestis (también conocidas con la palabra “travesticidios), las muertes por abortos clandestinos o las muertes de mujeres presas o detenidas en cárceles y comisarías. Todas estas no están necesariamente vinculadas a la figura de “un hombre” particular como responsable directo, pero sí podemos afirmar que son muertes que están ligadas al carácter patriarcal y machista de las instituciones del Estado que dejan morir a cientos de mujeres y niñas (en diferentes contextos) por desidia o violencia institucional.  

Por todo esto, decimos: DISTANCIAMIENTO FÍSICO, NO DISTANCIAMIENTO SOCIAL. La salida a la violencia machista es colectiva, entre todxs nos cuidamos. 

Foto: Ivanna Carballo 

Ésta es nuestra lista de casos de #femicidios (41) en Argentina que, del 20/3 hasta la fecha:

1. 21/3: Susana Melo (57), ingeniero White (Buenos Aires) 

2. 22/3: Lorena Fabiola Barreto (32), Puerto Libertad (Misiones)

3. 24/3: Verónica Soule (31), Santa Fe 

4. 26/3: Ana Clara (2 meses), Puerto Iguazú (Misiones)

5. 28/3: Claudia Repetto (), Mar del Plata (Buenos Aires)

6. 28/3: Cristina Iglesias (40), Lanús (Buenos Aires)

7. 28/3: Ada (7), Lanús (Buenos Aires)

8. 28/3: Solange (2), Lules (Tucumán) 

9. 31/3: María Florencia Santa Cruz (30), Tigre (Buenos Aires)  

10. 1/4: Ramona Esther Leiva (39), Santa Fe  

11. 2/4: Romina Videla (37), La Plata (Buenos Aires) 

12. 3/4: María Alejandra Sarmiento (22), San Miguel de Tucumán (Tucumán) 

13. 3/4: Romina Casimiro (28), Catamarca (Catamarca)  

14. 4/4: Estella Florentín (40), Ayacuhco (Buenos Aires) 

15. 5/4: Pamela Cardozo (28), Corzuela (Chaco)

16. 6/4: María Yuzco (45), Escobar (Buenos Aires)  

17. 6/4: Florencia Magalí Morales (39), Santa Rosa del Conlara (San Luis) -muerta en comisaría- 

18. 7/4: Soledad Nahiara Miranda (2), Los Menucos (Río Negro)

19. 11/4: Soledad Caroli (22), Chivilcoy (Buenos Aires) 

20. 15/4: Camila Aldana Tarocco (26), Moreno (Buenos Aires)

21. 15/4: Olga Verón (37), Moreno (Buenos Aires) 

22. 15/4: Natalia Magalí Minaglia (30), Comandante Luis Piedra Buena (Santa Cruz)

23. 15/4: Priscila Martínez (15), La Banda (Santiago del Estero) 

24. 16/4: María Solange Diniz Rubela (24), San Vicente (Misiones) 

25. 17/4: Paola Preyra (36), Florencio Varela (Buenos Aires)

26. 20/4: Natalia Elizabeth Coronel (36), Lamadrid (Tucumán)

27. 20/4: Delia Sánchez (83), San Fernando (Buenos Aires)

28. 22/4: Alicia Noemí Pérez (74), Rosario (Santa Fe) 

29. 23/4: Liliana Torasini (66), Villa Adelaida (Buenos Aires)

30. 24/4: María Graciela Luna (38), Ohuanta (Tucumán) 

31. 25/4: Cecilia Basaldúa (35), Capilla del Monte (Córdoba)

32. 26/4: Sandra Edith Benítez (52), Campana (Buenos Aires) 

33. 26/4: Romina Rodas (23), La Paz (Entre Ríos)

34. 27/4: Estefanía Gutiérrez (66), Ciudad de Corrientes (Corrientes)   

35. 27/4: Ivana Micaela (22), Pirané (Formosa) 

36. 26/4: Magali Sacaro (27), Lomas de Zamora (Buenos Aires) -muerta en cárcel- 

37. 27/4: Tamara Denise Morales (36), Pablo Nugués (Buenos Aires) -persona trans- 

38. 28/4: Patricia Frete (47), Pilar (Buenos Aires) 

39. 28/4: Rosa del Milagro Sulca (48), Salta (Salta)


40. 30/4: Rosa (65), San Miguel de Tucumán (Tucumán)

41. 30/4 Clara Carina Maciel (42), Florencio Varela (Buenos Aires)


Fotos: Ivanna Carballo 

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