Por Ivana Osuna*

Recibo un mensaje en Instagram. Una piba me pasa un link y me dice “Vos me vas a entender”. Es un video donde se ve a dos varones actuando una “escena común”: uno actúa de “el novio” y el otro de “la novia”, este último con una peluca rubia y sobreactuando lo que para ellos es la actitud “de una mujer”. Reviso los comentarios: mujeres que se ríen y etiquetan a otras mujeres. Le doy play un poco sabiendo lo que iba a ver.

“El novio” le ofrece alternativas a “la novia”, la cual no acepta, entonces grita y le pega. Al final (dura sólo un minuto) le ofrece una bolsa de papas fritas y “la novia” accede, feliz. El video termina con “el novio” diciendo “Eras re fácil al final”.


Le respondo a la piba que me lo envió, tratando de mantener la risa irónica, pero masticando rabia. Rabia que deviene del preguntarme una y otra vez qué hay de gracioso en un estereotipo. ¿Qué hay de gracioso en un varón cisgénero con peluca?

Hay personas que se dedican al stand up y hacen chistes sobre esperar el colectivo en la parada; yo hablo de femicidios.

Días después, veo memes de Zulma Lobato. Personas que suben imágenes y se etiquetan entre ellas riéndose del aspecto de Zulma: de su cabello despeinado y de su cara con esa belleza que no está dentro de los cánones impuestos. Mientras tanto, afuera de Facebook e Instagram, Zulma era buscada intensamente por organizaciones feministas de todo el país, ya que se corrió el rumor de que estaba en situación de calle. ¿Qué hay de gracioso en una persona trans desaparecida y en situación de calle?
¿Qué es lo que nos da risa, y por qué?

Desde ATTTA CTES repudiamos enérgicamente al Sr. ENRIQUE MALDINI y sus prácticas homolesbotransfóbicas como forma de…

Posted by ATTTA filial Corrientes on Saturday, May 19, 2018

 

Como sociedad, es necesario que nos replanteemos el rol de la comedia en nuestros espacios privados y públicos. Si bien suena contradictorio, debemos tomarnos el humor en serio. La comedia es una herramienta. Y es un arma. Yo elijo pisar un escenario y hacer reír, pero mientras te reís de mis chistes, reflexionás. Hay comediantes que deciden llamar a la reflexión y comediantes que no. Hay personas que se dedican al stand up y hacen chistes sobre esperar el colectivo en la parada; yo hablo de femicidios.

La risa, lo que nos da gracia, de lo que nos reímos, también es político.

No está mal: se puede hacer reír con cualquier cosa, en la comedia todo está permitido. Por eso es un arma. Podés hacer reír hablando de trenes o de que hay que matar a la gente pobre. Como comediante, empuñás el arma apuntando para el lado que quieras. El tema es contra quién disparás.

La risa, lo que nos da gracia, de lo que nos reímos, también es político. Repensar incluso lo que nos hace reír es un paso necesario para la deconstrucción colectiva, porque podemos bajar a Baby Etchecopar de todos los escenarios que promocione, podemos seguir escrachándolo en redes sociales y persiguiéndolo, pero si hay gente que se sigue riendo de sus chistes, él nos sigue ganando.
Si nos seguimos riendo de Zulma Lobato, si seguimos dando espacios para que hombres cis con peluca actúen de mujeres, Baby Etchecopar seguiremos siendo, un poco, todxs.

*Comediante, poeta