Nos negamos a morir en la cárcel

Escrito el
Por SEGUNDO DAVID PERALTA 

Ingenua creencia en la legalidad, la de pensar que “las cárceles serán sanas y limpias, no para castigo ni tormento de los reos”. La cárcel es un invento moderno para correr del eje de la “justicia”  de lo particular a lo público, del suplicio al disciplinamiento y la correción: ya no apalear en la plaza a modo de condena ejemplificadora sino encerrar, vigilar y castigar. Adentro el Estado tiene margen de desplegar todos sus vejámenes sin provocar la indignación popular aún cuando el resultado es un asesinato. Y es que como dice Silvestri- la prisión, en tanto proyecto humanitario para la reinserción social, nace muerta.